Por Inés Dinamarca Funes
Así como existe el dicho “Dime con quién andas y te diré quién eres”, el cual se refiere a que las personas que nos rodean pueden influir en nuestro comportamiento y forma de ser, podría hacer una especie de analogía siguiendo ese mismo hilo de pensamiento:
“Dime en qué año naciste y te diré qué lees”.
Es que, cuando hablamos de las generaciones humanas, salen a la luz ciertos patrones de conducta relacionados con el entorno, las vivencias y, por ejemplo, las preferencias de lectura según el rango etario.
Para comprender este tema, me remito a uno de los pioneros en desarrollar el concepto moderno de generación en la década de 1920, Karl Mannheim, quien argumentaba que las experiencias compartidas marcan a quienes nacieron en períodos similares. También es pertinente mencionar a autores como William Strauss y Neil Howe, que popularizaron la idea de ciclos generacionales a través de teorías basadas en años de nacimiento y eventos históricos.
Para entender a las generaciones
Mannheim dijo: “El de las generaciones es un problema importante que hay que tomar en serio. Es una de las guías indispensables para el conocimiento de la estructura de los movimientos sociales y espirituales. Su significado práctico se ve inmediatamente cuando se intenta comprender con exactitud la acelerada transformación de los fenómenos del presente inmediato”.
A pesar de haberlo expresado en 1928, su pensamiento trasciende y mantiene plena vigencia en cualquier época de la historia.
Contemplando este enunciado, se puede inferir que, para comprender los hábitos de lectura en las distintas generaciones, es necesario conocerlas a fondo, entender qué las motiva a buscar cierto contenido y las razones que hay detrás de ello.
Para ello, me he basado en definiciones ampliamente aceptadas en la literatura sociológica y demográfica (Strauss & Howe, 1991; Pew Research Center; Tapscott, 2009), así como en estudios contemporáneos sobre comportamientos culturales y digitales (McKinsey, 2018; Deloitte Insights). A partir de estas fuentes, se sintetizan los rasgos característicos que identifican a cada generación de la siguiente manera:
Generación Silenciosa o Tradicionalistas (1928–1945): tradicional, reflexiva y con hábitos asentados.
• Baby Boomers (1946–1964): fieles al papel, estables y culturalmente sólidos.
• Generación X (1965–1980): prácticos, críticos y tradicionalmente lectores.
• Millennials o Generación Y (1981–1996): híbridos, flexibles y orientados al bienestar
• Generación Z o Centennials (1997–2012): hiperconectada, emocional y digital.
• Generación Alfa (2013 en adelante): hiper-digital, visual, interactiva y criada en entornos educativos altamente tecnológicos.
Hábitos lectores observados y vividos
A partir de esta clasificación, pienso en la Generación X —a la cual pertenezco— y me pregunto:
¿Mi comportamiento se ha visto afectado por las tendencias digitales actuales? ¿Han cambiado mis preferencias de lectura?
Según un artículo publicado por el Ministerio de Cultura sobre el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2024, mi generación, que creció con el libro físico como formato preferido, ha adoptado lo digital con cierta normalidad.
Déjenme decirles que, en mi caso, no es tan así. Siendo fiel a uno de los rasgos que definen mi generación —ser críticos— discrepo con esta idea. Yo prefiero plenamente leer un libro en papel, poder tocar su cubierta, sentir su cuerpo y su alma.
El Barómetro de Lectura muestra que todas las generaciones están leyendo más, pero cada una lo hace por motivos distintos, en formatos diferentes y con intensidades variadas. Por ejemplo:
Baby Boomers y mayores de 65 años: crecimiento notable y vuelta a la lectura
• La jubilación y la búsqueda de actividades cognitivas saludables impulsan más la lectura.
• Prefieren casi exclusivamente el libro físico.
Generación X: lectores tradicionales pero abiertos al cambio
• El libro físico sigue siendo su formato preferido, aunque han incorporado lo digital.
• Suelen leer narrativa adulta, novela histórica y no ficción.
• El hábito lector es estable, pero condicionado por la falta de tiempo.
Generación Y o Millennials: lectores frecuentes y multiformato
• Mantienen una alta frecuencia lectora, equilibrada con responsabilidades laborales y familiares.
• Combinan libro físico con libro digital por comodidad y portabilidad.
Generación Z: una de los grupos que más lee por ocio
• Tienen una fuerte relación entre lectura e identidad cultural: sagas, fenómenos virales, comunidades online.
• Consumen formatos no tradicionales: ebooks, fanfiction, plataformas digitales y audiolibros.
• Prefieren fantasía, romance, thriller y literatura juvenil.
Lo que podemos aprender de nuestras formas de leer
Según esta información, se puede afirmar que, aunque cada generación se relaciona con la lectura de manera distinta, todas participan activamente en ella. La diversidad de formatos ha permitido que personas de todas las edades encuentren su propio modo de leer.
Estos paradigmas funcionan como una interpretación generacional sobre la manera de encontrar espacio para la lectura en un mundo en constante cambio. La transformación del acto de leer se adapta a los ritmos, tecnologías y culturas de cada generación.
Sentirse parte de una generación nos conecta, nos hace sentir incluidos en una comunidad viva. Por eso, Editorial Autografía entiende que existen distintos contenidos, formatos e ideales a la espera de ser descubiertos y abrazados.
Ven y encuentra tu lectura preferida en nuestra casa editorial.