“Si conoces tu piel, conoces tu salud”, de Vyara Hristova, es una invitación a mirar la piel no solo como una superficie estética, sino como un órgano vivo que comunica, protege y refleja nuestro equilibrio interior. La autora combina conocimientos médicos, nutricionales y emocionales para explicar cómo cada señal cutánea guarda relación con el cuerpo y la mente. Con un lenguaje claro y cercano, ofrece consejos prácticos y reveladores que ayudan a prevenir, cuidar y sanar desde una perspectiva integral. Una guía esencial para quienes buscan bienestar y belleza desde dentro hacia fuera.

15 preguntas a Vyara Hristova, autora de “Si conoces tu piel, conoces tu salud”

1. ¿Qué te inspiró a escribir este libro y qué mensaje principal deseas transmitir?

Me inspiró la necesidad de que las personas comprendan que la piel no es solo una capa externa, sino un espejo fiel del alma, de las emociones y de la salud interna. El mensaje que quiero transmitir es que cuidar la piel no es un acto de vanidad, sino de conciencia y amor propio.

2. ¿Qué significa para ti la frase “conocer tu piel es conocer tu salud”?

Significa que cada signo, mancha o alteración que aparece en la piel tiene un origen profundo. La piel habla cuando algo dentro de nosotros está en desequilibrio. Escucharla es entendernos mejor y prevenir enfermedades antes de que se manifiesten.

3. ¿Cómo influyó tu experiencia profesional en la elaboración de esta obra?

Mi experiencia de más de una década en estética avanzada me permitió observar miles de pieles diferentes. Cada persona me enseñó algo: cómo las emociones, el estrés o incluso los pensamientos afectan el rostro. Esa observación constante se convirtió en conocimiento y finalmente en este libro.

4. ¿Qué errores comunes observas en el cuidado de la piel?

El principal error es creer que más productos significan mejores resultados. Otro es tratar la piel sin diagnóstico, imitando rutinas ajenas o siguiendo modas. La piel necesita menos cantidad y más conciencia.

5. ¿Cómo se refleja el estado emocional en nuestra piel?

Las emociones reprimidas se convierten en tensión, inflamación o desequilibrio. La tristeza apaga la luminosidad, el estrés genera acné o rosácea, y la ira tensa el rostro. Cuando sanamos dentro, la piel se relaja y brilla sin esfuerzo.

6. ¿Qué hábitos cotidianos consideras esenciales para mantener una piel sana?

Dormir bien, hidratarse, moverse, respirar profundamente y mantener pensamientos amables. Los hábitos emocionales son tan importantes como los cosméticos. Una piel sana empieza con un cuerpo descansado y una mente tranquila.

7. ¿Cuál fue el mayor desafío al convertir tus conocimientos en un libro accesible para todos?

Traducir términos médicos o técnicos a un lenguaje humano, sin perder rigor científico. Quería que cualquiera pudiera entender su piel sin sentirse perdido, y al mismo tiempo, que los profesionales encontraran una guía útil.

8. ¿Qué diferencia a esta guía de otros libros sobre cuidado dermatológico?

La diferencia es la integración entre ciencia, emoción y alma. No me limito a hablar de cremas o tratamientos; explico cómo cada emoción tiene una huella física y cómo sanar de adentro hacia afuera. Es un libro que une estética, psicología y conciencia.

9. ¿Qué papel juega la alimentación en la salud cutánea?

La piel se nutre desde dentro. Lo que comemos influye directamente en su oxigenación, textura y luminosidad. Los alimentos vivos y naturales fortalecen la microbiota cutánea; el exceso de azúcar y procesados la apagan. Comer con gratitud también cambia la energía celular.

10. ¿Cómo puede la piel ayudarnos a detectar desequilibrios internos antes de que se manifiesten?

La piel es el primer órgano que avisa. Cuando el hígado, el intestino o el sistema nervioso están sobrecargados, la piel reacciona: aparece acné, sequedad o enrojecimiento. Aprender a leer esos mensajes es una forma de medicina preventiva.

11. ¿Qué consejos darías a quienes tienen una relación conflictiva con su imagen corporal?

Dejar de mirarse con crítica y empezar a mirarse con comprensión. El cuerpo cambia, pero la esencia no. La belleza no está en la perfección, sino en la autenticidad. Amar cada parte de uno mismo es el mejor tratamiento que existe.

12. ¿Cuál es el mito más extendido sobre la piel que quisieras desmentir?

El mito de que la piel envejece solo por el paso del tiempo. En realidad, envejece por estrés, deshidratación emocional y desconexión con uno mismo. Cuando recuperamos la calma interior, la piel se regenera.

13. ¿Qué te gustaría que el lector sienta o aprenda al terminar tu libro?

Que sienta un despertar. Que entienda que su piel le habla cada día, y que tiene el poder de sanarla desde la conciencia. Me gustaría que el lector se mire al espejo y vea no un rostro, sino una historia viva que merece ser cuidada.

14. ¿Cómo integras la dimensión emocional y mental dentro del bienestar físico?

Trabajo desde la conexión entre pensamiento, emoción y célula. Todo lo que pensamos genera una reacción biológica. Por eso enseño a observar los patrones mentales, liberar emociones y acompañar el proceso con hábitos físicos saludables.

15. ¿Tienes nuevos proyectos o publicaciones en desarrollo que amplíen esta visión holística?

Sí. Actualmente estoy desarrollando nuevas obras sobre la relación entre emociones y piel, una colección de “Tarjetas de Emociones” para trabajar el equilibrio emocional desde casa, y una academia donde enseño psicodermatología aplicada y estética consciente. Todo con la misma misión: unir ciencia, alma y belleza.