Hay una escena en este libro que lo define todo. Es octubre de 1936, y Boni — doce años, hijo del zapatero y de doña Isidra — está espiando desde detrás de las cortinas del balón. Vigila una puerta. Lleva un buen rato. El cielo se ha llenado de nubarrones. Y Boni, con la misma concentración y seriedad con la que un adulto planea una operación de guerra, está tramando cómo escapar a la calle sin que su padre le vea. La guerra civil española lleva tres meses. Y lo que más le preocupa a Boni ahora mismo es que le pillen.

Boni: doña Isidra y el zapatero, primera novela de José Ángel Díez González publicada por autografía EDITORIAL en julio de 2026, es exactamente esto: la historia de tres años de guerra civil narrada desde dentro de una familia de pueblo, a través de los ojos de un niño que no entiende del todo lo que pasa a su alrededor pero que lo registra todo con una precisión extraordinaria. Las conversaciones de los mayores a media voz. Los silencios de su padre cuando dobla el periódico. El tono de su madre cuando algo va mal. La diferencia entre el miedo de un lunes y el miedo de un domingo.

La novela arranca en octubre de 1936 y avanza hasta el 1 de abril de 1939, fin de la guerra civil. En esos dos años y medio, Díez González construye un fresco costumbrista de enorme riqueza: Boni hace de talismán en las partidas de mus de su padre, el olor del pan de don Antonio, las fugas fallidas, las tardes en la zapatería, poner la oreja en el momento oportuno… y en ese fondo de vida cotidiana están la guerra, el miedo y la naturaleza humana sacando lo peor, y lo mejor.

Uno de los grandes aciertos de la novela es doña Isidra. Hay una escena en la que esta mujer se planta delante del cuartelillo donde retienen a su marido —el zapatero— y con un disparo sorpresa de su escopeta hace desaparecer al cabo, acallando su chulería tras la puerta de este. Bonifacio por su parte trata de ser el nexo de unión silencioso de toda la novela: el hombre invita a su hijo a un chocolate cuando ha trabajado bien —también por interés y complicidad—, se lo lleva a pescar porque es una compañía silenciosa —para que le lleve las botas altas— y al que le habla sin mentirle… No más de lo necesario.

 

“En el pueblo las cosas siguen igual; miedo, desconfianza, mucha tristeza y dolor por algún familiar caído.”

Boni — Enero de 1937, Boni: doña Isidra y el zapatero

 

La novela tiene además un elemento lingüístico singular: los diálogos de Francisco Heredia, «el granaíno», están escritos siguiendo el estándar ortográfico andaluz EPA (Êttandâ pal andalûh), que transcribe de forma literal la fonética del sur. El autor lo explica en una nota final y la decisión no es un capricho: es un homenaje a la riqueza oral de una región cuya forma de hablar ha sido históricamente ninguneada en la literatura. En el contexto de una novela sobre la memoria y la dignidad, ese gesto tiene todo el sentido.

 

La introducción, ambientada en 1976, enmarca la historia como una transmisión oral entre generaciones: el narrador adulto recuerda la noche en que su padre le contó la historia de Boni por primera vez. Esa estructura da al libro una dimensión de memoria viva que lo convierte en algo más que una novela histórica: es el retrato de cómo se sobrevive, se recuerda y se cuenta lo que no debería haber ocurrido.

 

➤  Boni: doña Isidra y el zapatero está disponible en www.autografia.es. Una novela sobre la guerra que se lee como si la vivieras desde dentro de una cocina con mesa de fórmica.

 

 

15 PREGUNTAS PARA EL AUTOR

 

Para entrevistas, podcasts, presentaciones y clubs de lectura. Especialmente indicadas para espacios de memoria histórica, literatura y cultura.

 

BLOQUE I — El libro y el proceso de escribirlo

 

  1. La introducción sitúa el origen de la historia en 1976, cuando el padre del narrador le cuenta por primera vez la historia de Boni. ¿Esa conversación fue real? ¿Cuánto hay de autobiográfico en este libro?

[ Respuesta del autor ]   Sí, la conversación fue real. Los personajes principales son exactamente mi familia y su forma de ser, basándome en lo que me contaba mi padre de ellos. Algunos personajes secundarios también están inspirados en personas reales que yo llegué a conocer. En cuanto a lo que sucede en la novela, hay momentos que mi padre me contó y que he incorporado. Aprovecho para meter en la trama — por el momento en que se desarrolla la novela — episodios si cabe más duros que la propia guerra, intentando recrear el temor que conocerlos podía suponer: la información no llegaba como ahora.

 

  1. ¿Cómo se escribe una novela sobre la Guerra Civil desde los ojos de un niño de doce años sin caer en la simplificación ni en la sentimentalidad fácil?

[ Respuesta del autor ]   Creo que en mi caso lo que he hecho es centrarme en que para Boni la guerra está, pero que la siente o la quiere sentir lejos, primando en su mente lo que le rodea en su ámbito más cercano.

  1. La novela avanza fecha a fecha, de octubre de 1936 a mayo de 1939. ¿Esa estructura cronológica estricta fue una decisión desde el principio?

[ Respuesta del autor ]   Sí, surgió cuando hice el relato; ese fue su título —octubre 1936— y me gustó la idea de ir nombrando cada capítulo así. Esto me permitía buscar meses en los que hubiera sucedido algo más reseñable que el propio conflicto, e introducirlo como recordatorio de lo que pasó en este país.

 

  1. ¿Cuánto tiempo llevaste investigando y escribiendo? ¿Qué fuentes — documentales, orales, familiares — te fueron más útiles?

[ Respuesta del autor ]   El arranque de la historia lo tenía claro. Boni, sus peripecias, entorno familiar y el pueblo con su gente y su miedo. A partir de ahí me fui documentando para introducir en el relato de un pueblo que oye la guerra de lejos, momentos en que esta se hiciera muy presente.

  1. El libro incluye una nota del autor sobre el estándar ortográfico EPA para los diálogos del granaíno. ¿Cómo y cuándo tomaste esa decisión?

[ Respuesta del autor ]   Esto fue curioso. Empecé a escribir fonéticamente los diálogos del personaje —personaje muy querido y especial para mí— pero no me llenaba. Buscando e investigando, apareció de repente este estándar ortográfico y fue mi salvación. Escribirlo así me pareció lo forma más respetuosa de hacerlo.

 

BLOQUE II — Personajes y mundo de la novela

 

  1. Doña Isidra es uno de los personajes más potentes de la novela. La escena en que planta cara al brigada es memorable. ¿Tenías claro desde el principio quién era ella?

[ Respuesta del autor ]   Sí, sabía de su carácter por mi padre y comprobado en mis carnes de pequeño por más de una anécdota con ella cuando iba a pasar el verano a esa casa, encima de esa pequeña zapatería convertida ya entonces en mercería.

  1. El zapatero — el padre de Boni — es el referente moral de la historia, pero casi siempre en un segundo plano. ¿Fue una elección consciente mantenerle así?

[ Respuesta del autor ]   No creo que esté tan en segundo plano. Mas bien creo que es el contrapeso tranquilo al carácter fuerte de doña Isidra y de los que Boni absorbe lo mejor, o lo peor. Bonifacio — ese artesano — es un hombre honesto, orgulloso de lo que hace y cómo lo hace. Padre con visión de un tiempo futuro, pero manejando a la fuerza el que le toca vivir y que se sabe arrollado por la personalidad y genio de su mujer a la que adora y a veces torea, en complicidad con Boni… si puede.

  1. Boni no entiende del todo la guerra, pero la siente en cada detalle cotidiano. ¿Cómo se mantiene esa perspectiva infantil sin perder la complejidad histórica?

[ Respuesta del autor ]    Tal vez por la experiencia de vivir en una tierra marcada por el miedo —país vasco— en una época pasada, siendo capaz de seguir con tu día a día.

  1. Los amigos de Boni — Carmelo, Adolfo, Luis — son también una forma de mostrar cómo la guerra divide a las familias y a los vecinos. ¿Cómo construiste ese microcosmos social?

[ Respuesta del autor ]   Estos personajes son un homenaje a tres amigos míos hijos de panaderos y de un bodeguero que me acompañaban en esos veranos de mi infancia. Sus padres coetáneos de Boni tenían esos mismos nombres.

  1. El personaje del teniente Esteban y su relación con Mercedes tiene uno de los momentos más emocionantes del final. ¿Sabías desde el principio cómo iba a terminar esa historia?

[ Respuesta del autor ]   No, pero yo quería concederle un final feliz que la vida real le negó, así que cuando tuve claro cómo era el final del libro, me pareció una buena oportunidad.

 

BLOQUE III — Memoria, historia y lengua

 

  1. La Guerra Civil sigue siendo un tema sensible en España. ¿Cómo decides qué contar y qué callar cuando escribes sobre ese periodo?

[ Respuesta del autor ]   Realmente la guerra la tengo de fondo y lo que decido contar son episodios reseñables por su crudeza. La guerra fue dura para la gente y la inmensa mayoría solo quería levantarse, trabajar, criar lo mejor posible a sus hijos y vivir en paz.

  1. El uso del EPA para los diálogos del granaíno es una reivindicación lingüística poco habitual en la novela española. ¿Qué reacciones has encontrado ante esa decisión?

[ Respuesta del autor ]   En principio la gente que ha leído partes del libro como ayuda, lo ha aceptado bien. Sé que complica un poco la lectura, pero tengo la creencia de que, una vez leídos varios párrafos del personaje se vea más claro. De esta forma el personaje es más creíble y esto me ha dado más juego con el granaíno.

  1. ¿A quién imaginas leyendo este libro? ¿Hay una generación o un perfil de lector que tengas especialmente en mente?

[ Respuesta del autor ]   Pretendo entretener sin dejar de lado recordar. Dentro de una temática seria tanto familiar como histórica, he querido escribir un libro fácil de leer que atrape, fluya y sea accesible. No, no tengo una generación ni perfil de lector.

 

BLOQUE IV — El autor y el futuro

 

  1. ¿Qué cambió en ti — como escritor y como persona — después de escribir este libro?

[ Respuesta del autor ]   Como escritor, mi bautismo. Como persona ser consciente de lo poco que preguntamos a nuestros padres sobre sus vidas y sus familias, olvidando que, en mayor o menor medida, somos parte de ellos.

  1. ¿Hay una continuación prevista? ¿Qué le ocurre a Boni después del 1 de abril de 1939?

[ Respuesta del autor ] Sí y lo que le ocurre a Boni como a todos ellos, es que empieza la posguerra.