El Fraile que puso en jaque al hombre que Napoleón jamás pudo derrotar

En los despachos del mariscal Louis Gabriel Suchet, duque de la Albufera y conquistador de Aragón y Valencia, hay un nombre que aparece con frecuencia creciente y con paciencia menguante. Un nombre que le impide presumir ante Napoleón de control total sobre el reino de Valencia. Un nombre que pone precio a su propia cabeza. Ese nombre es Asensi Nebot. Y lo llevan los hombres que le tienden emboscadas, cortan sus líneas de suministro, liberan prisioneros y desaparecen en la Sierra de Espadan o en los riscos del Maestrazgo antes de que los soldados franceses puedan reaccionar.

 

El guerrillero Asensi Nebot: «El Fraile» es la primera novela de Paco Tejedo sobre esta figura histórica casi desconocida fuera de las comarcas de Castellón y Valencia, publicada por autografía EDITORIAL en julio de 2026. Son 222 páginas que rescatan la vida extraordinaria de un fraile carmelita de Nules que, cuando la desamortización napoleónica cierra su convento en 1809, decide no volver a rezar hasta que se vayan los franceses. Y que antes de que acaben los cinco años de guerra, estará al frente de una partida guerrillera de 4.000 hombres.

 

Tejedo aborda la historia de Nebot desde dos frentes simultáneos que convierten el libro en algo más que una novela histórica convencional. Por un lado, la figura de Suchet — narrada con rigor y cierta fascinación por su talento organizativo — funciona como espejo del guerrillero: dos hombres extraordinarios enfrentados en el mismo teatro de operaciones, uno con los recursos del Imperio y el otro con la ventaja del terreno y la lealtad de su gente. Por otro, la vida de Nebot después de la guerra — el absolutismo de Fernando VII, el Trienio Liberal, el exilio en Londres y Dublín, su papel como espía liberal — que demuestra que «El Fraile» fue mucho más que un guerrillero.

 

El libro arranca con un prólogo poco convencional: una lista de preguntas que el propio autor se plantea y que la novela va respondiendo capítulo a capítulo. ¿Cómo logra Nebot vestir, alimentar y dar cobijo a 4.000 guerrilleros? ¿Dónde estuvo a punto de perder la vida? ¿Qué hizo tras la guerra? Esa estructura interrogativa revela el método del autor: la investigación histórica al servicio de la narracón, con el ritmo de la ficción y la precisión del ensayo.

 

“Los guerrilleros se multiplican con la misma rapidez que las setas; pero, cuidado, todas las guerrillas, setas venenosas, enormemente peligrosas e indigestas.”

Mariscal Suchet sobre los hombres de Nebot — El guerrillero Asensi Nebot: «El Fraile»

 

El último capítulo — «Manual del espía» — es uno de los más originales del libro: Nebot en el exilio londinense y dublinés, tejiendo redes clandestinas para el liberalismo español, escribiendo cartas en clave, frecuentando tertulias de refugiados políticos y finalmente negociando su regreso a España bajo una cobertura que nadie imaginaría. Un guerrillero que resulta ser también un maestro de la inteligencia política.

 

Para los amantes de la novela histórica española, de la Guerra de Independencia y de las figuras que la historia oficial ha dejado en la sombra. Y para todos los que creen que la mejor manera de entender el presente es recuperar las guerras y los héroes que lo hicieron posible.

 

  El guerrillero Asensi Nebot: «El Fraile» está disponible en www.autografia.es. La historia de un fraile que fue guerrillero, un guerrillero que fue espía y un espía que siempre fue valenciano.

 

 

15 PREGUNTAS PARA EL AUTOR

 

Para entrevistas, podcasts, presentaciones y clubs de lectura. Especialmente indicadas para espacios vinculados a historia, patrimonio y cultura valenciana.

 

BLOQUE I — El libro y la investigación histórica

 

  1. ¿Cómo llegaste a la figura de Asensi Nebot? ¿Hubo un hallazgo, una referencia o un lugar concreto que desencadenara la investigación?

Tras haber leído la información sobre Nebot en distintas fuentes, que citaré posteriormente, llegué a la conclusión que había que unificar toda la información y añadir mis aportaciones personales.

Eso sí, desde el primer momento tuve claro dos premisas:

1ª.- Nebot se erigía en el protagonista.

2ª.- No se trataba de una crónica sino de una novela, que permite más digresiones y sorpresas.

 

  1. El prólogo del libro plantea una serie de preguntas concretas que la novela va respondiendo. ¿Esa estructura fue una decisión editorial o surgió del propio proceso de investigación?

Surge de mi propio proceso de investigación y escritura, cuando empiezo a recopilar información y voy plasmando los datos en capítulos de la novela.  

Yo me iba haciendo esas preguntas antes o durante la propia redacción. 

 

  1. ¿Cuánto tiempo llevaste documentando la vida de Nebot antes de empezar a escribir? ¿Cuáles fueron las fuentes más valiosas?

Aunque ya hacía tiempo que había leído muchos artículos sobre Nebot —documentación de Nulespedia, páginas del Ayuntamiento de Nules, los artículos de Felip Sempere, Foro Militar General de la Universidad de Alicante y la obra de Pardo Camacho sobre la Guerra de la Independencia en la provincia de Castellón—,  llegué a la conclusión que los datos estaban muy desperdigados y que se requería unirlos todos para facilitar el conocimiento global del personaje.

Dado que mis cinco novelas anteriores se movían por la denominación de novela histórica, decidí abordar el personaje desde su nacimiento en 1779 hasta 1831, cuando terminan, los últimos datos conocidos. Y eso me costó exactamente 18 meses de intenso trabajo.

  1. La novela alterna la perspectiva de Suchet y la de Nebot con una precisión histórica notable. ¿Cómo conseguiste equilibrar el rigor documental con el ritmo de la ficción?

Viene a ser el fruto de la experiencia de escritura en novelas y relatos históricos, a los que me he dedicado desde que me jubilé hace 17 años.

 

  1. El «Manual del espía», el último capítulo, es uno de los más originales del libro. ¿Cómo descubriste esa faceta de Nebot como agente liberal en el exilio?

En realidad, Nebot se ve empujado, poco a poco a ser espía —¡ojo!, y negociador de armas—, desde 1817, en Valencia. Pero lo que ocurre en Dublín y, sobre todo, en Londres, es increíble, como lo es la oferta del mismísimo embajador Cea Bermúdez.

A mí también me gusta este último capítulo.

 

BLOQUE II — Los personajes y el periodo histórico

  1. Suchet es el antagonista, pero la novela lo retrata con una complejidad notable. ¿Qué te fascina de él como personaje histórico?

Sin el mariscal Suchet, no se entiende la invasión francesa de las provincias de Castellón, Valencia y parte de Murcia, ni tampoco se puede calibrar la importancia de Nebot, enfrentado al mejor de los generales de Napoleón, según las propias palabras de Bonaparte. Es el antagonista ideal, con una formación humanística muy similar a la de Nebot y otros militares españoles con los que se enfrenta.

Suchet tuvo la suerte de que Vicente López, por encargo, nos dejara un excelente retrato del mariscal, que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

  1. ¿Cómo logra Nebot pasar de fraile carmelita a comandar 4.000 guerrilleros? ¿Qué cualidades del religioso explican al jefe militar?

Cuando el José I, hermano de Napoleón, cierra los conventos de toda España, en 1808,  Nebot tiene dos opciones: ingresar en el clero secular o dejar los hábitos e irse a su casa. Opta por echarse al monte  y luchar contra los franceses. 

Debió de tener muchas dotes de convicción para reunir a otras partidas de guerrilleros, pero hay que decir que los tres mandos militares que Suchet deja en Benicarló, Castellón y Segorbe, encargados de reclutar hombres solteros, entre 16 y 25 años, le facilitaron la tarea. Aprovechaba los bandos de reclutamiento para aconsejar a los jóvenes que se unieran a la guerrilla.

Más interesante que esto, me parece, su capacidad organizativa: dar de comer a tanta gente, en esa época, no debía de ser nada sencillo. 

  1. El libro narra un arco temporal muy amplio: desde la Guerra de Independencia hasta el exilio de los liberales tras 1823. ¿Qué une a ese Nebot guerrillero con el Nebot espía de los últimos capítulos?

Creo que dejo claro que Nebot, una vez se convierte en guerrillero y constitucionalista, ya no deja de serlo durante toda su vida.

 

  1. El periodo de Fernando VII — el absolutismo, el Trienio Liberal, ¡Vivan las cadenas! — es uno de los menos conocidos de la historia española. ¿Qué paralelismos ves con el presente?

Machado lo explica bien: las dos Españas. Monárquicos absolutistas, unos; liberales constitucionalistas, otros.

Durante el Sexenio Absolutista, miles de liberales tuvieron que exiliarse a Inglaterra o a Portugal e Hispanoamérica.

Durante el Trienio Liberal, regresan la mayoría. Entonces se exilian a Francia casi veinticinco mil  monárquicos absolutistas.

Con la entrada de los Cien mil Hijos de San Luis en 1823, entran también los monárquicos absolutistas y se exilian otra vez los liberales, a Francia, Inglaterra e Hispanoamérica. 

Pues seguimos con las dos Españas.

 

  1. ¿Nebot vuelve alguna vez a ser fraile? ¿Qué relación mantiene con su fe después de los años de guerra?

Tras las matanzas que les propina a los franceses en Náquera, Borriol o Torreblanca, cuya cifra de muertos enumero en la novela, lo coherente, aunque con dudas, es afirmar que no, pero el lector, puede pensar lo contrario.

De hecho, el canónigo Calvo contra los franceses o el cura Vinuesa y El Trapense contra los liberales no dejaron de ser sacerdotes y empuñar las armas.

 

BLOQUE III — Historia local y memoria colectiva

 

  1. Asensi Nebot es una figura casi desconocida fuera de Castellón y Valencia. ¿Por qué crees que la historia oficial lo ha dejado en la sombra?

Díez «el Empecinado», Espoz y Mina y otros guerrilleros han tenido más soporte literario y publicitario, incluido el de Galdós en los Episodios Nacionales.

Doscientos años después, a mi me toca contribuir a rescatar la importantísima figura de mi paisano, Asensi Nebot

 

  1. El libro recupera una historia muy vinculada al territorio valenciano: Nules, la Sierra de Espadán, el Maestrazgo, Morella. ¿Qué significa para ti devolver esa historia a su tierra?

Yo he recuperado también parte de mi historia. Nebot se merece mucho más reconocimiento de los valencianos, porque se jugó la vida durante cinco años, para echar de la patria a las tropas imperiales francesas.

En el reciente incendio de Vall de Uxó, he rememorado que por Ahín, Artana, Eslida Bechí y Onda, anduvo Nebot acechando y tendiendo emboscadas a los soldados franceses. 

 

  1. ¿A quién imaginas leyendo este libro? ¿Hay un lector o lectora concreto/a que tengas en mente?

       En primer lugar, a mis paisanos de Nules, a los que sin duda sorprenderá la vida de fray Asensi Nebot, una vez tiene que abandonar el convento de Villarreal. 

En segundo lugar, a cientos de alumnos valencianos, la mayoría de los que he tenido en 40 años de docencia, que también aprenderán algo sobre su historia.

BLOQUE IV — El autor y el futuro

 

  1. ¿Es este tu primer libro sobre la Guerra de Independencia o tienes otros proyectos sobre el periodo? ¿Hay una continuación prevista?

Es mi primera novela sobre este período histórico. 

Seguir la novela con un título como El espía Asensi Nebot, deambulando por las calles de Dublín, Londres o por los puertos de Valencia, Castellón y Alicante me parece improbable.

Puede que escriba algún relato, pero no una novela.

 

  1. ¿Qué cambió en tu manera de entender la historia de España después de haber investigado y escrito la vida de Nebot?

Son muchos los personajes y las épocas que aparecen en mis novelas: fray Luis de León y su lucha contra los dominicos salmantinos; el arcediano de Écija y su cruel persecución de los judíos: la escritora María de Zayas y su relación con la obra de Cervantes, el músico ciego Francisco de Salinas, el matemático y astrónomo valenciano Jerónimo Muñoz que escribe un libro sobre El nuevo cometa, para explicarle a Felipe II la aparición de la supernova de 1572. 

Al final, uno acaba entendiendo algo de lo que nos ocurre en la actualidad, porque las historias se repiten.